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lunes, 20 de enero de 2014

SOBRE LA FILOSOFÍA DE VICENTE FERRER...


"La providencia nunca nos dará la espalda" Vicente Ferrer

He pensado que voy a empezar este año 2014 con el recuerdo de una persona maravillosa que tuve la ocasión de conocer de forma esporádica en una conferencia hace ya muchos años. Me estoy refiriendo a Vicente Ferrer.
Hace tan solo unas semanas se estrenó una película sobre su vida en televisión, si no la visteis os recomiendo que lo hagáis. Creo que debemos pensar en personas como Vicente Ferrer más a menudo para aprender cómo afrontar la vida.

Su filosofía de vida para mi es la perfecta, una persona luchadora, con el único fin de conseguir su objetivo, desde el positivismo más absoluto.  En muchas ocasiones he empezado cosas con una energía desbordante pero al encontrarme con un obstáculo mi fuerza flaquea, mis temores son mayores y todos esos pensamientos de éxito se quedan congelados en mi mente sin llevarlos a término. Se que debemos actuar a pesar de las dificultades que encontremos en el camino.

Vicente Ferrer demostró que a pesar de que la lucha por ayudar a la casta más pobre de la India, los Intocables, era dura, no abandonó jamás su objetivo, el desierto de Anantapur en la India se convirtió en un oasis, todo por la fuerza interior de esta persona. Tanto Ana como Moncho o las personas anónimas que lo rodeaban entonces y siguen luchando por erradicar la pobreza en esa parte del planeta son auténticos héroes, personas maravillosas que creen y crean felicidad.

Ojalá todos pudiésemos ser así, imaginaros por un momento que ayudamos a alguien, no es preciso irnos lejos de nuestro hogar, seguramente la necesidad estará habitando cerca nuestro, es posible que esté al lado de nuestra casa, tal vez podamos mitigar este dolor a alguien cercano, dándole un plato de comida o cualquier cosa que se os ocurra, todos conocemos en estos momentos gente necesitada. ¿No creéis que nos sentiríamos muy bien si modificásemos nuestra actitud? Creo que cuando por la noche nos fuésemos a dormir y reflexionásemos sobre lo realizado y pudiésemos recordar esa sonrisa de alguien a quien hemos ayudado, nuestra autoestima se sentiría egoístamente feliz.
La gran labor de Vicente Ferrer y de todos sus colaboradores es excepcional, no pretendo que el resto del mundo sea tan generoso, sólo intento desde aquí y empezando por mi misma, dar un poco de mi para alegrar a alguien que lo necesite, por el simple motivo de dar para regalarme felicidad.

Seamos egoístas y demos felicidad para recibir cada día más. Creo firmemente que si queremos cambiar el mundo debemos empezar cambiando nosotros. Por mal que estemos siempre encontraremos a alguien que esté peor. En algunas ocasiones basta con escuchar, no podéis ni imaginar la cantidad de gente que se encuentra sola, sin que puedan contar sus tristezas a nadie, creo que esto tiene que ser terrible, no tener un amigo a quien recurrir en esos momentos. Cuando comento esto, muchas personas me hacen la siguiente reflexión; si no tienen a nadie es posible que sea por su manera de ser. Es probable que tengan razón, pero todos cometemos errores, nadie es perfecto, pero también tenemos la virtud de poder modificar nuestras faltas, creo además que no tengo que cuestionar la forma de ser de los demás ya me basta con cuestionarme mi forma de ser todos los días.

Me entristece ver y escuchar las cosas que pasan cada día en este planeta, la tecnología nos ha convertido en personas aisladas, que cada día olvidan más sus orígenes, los sentimientos positivos parecen que no están de moda, en cambio  la crueldad, la corrupción tiene muchos adeptos, esto hace que el resto de personas que no vemos con buenos ojos estas cosas nos sintamos defraudados de la sociedad en la que vivimos. Pero, si permitimos que estas situaciones se conviertan en nuestros pensamientos a lo largo de todo el día lo que conseguimos es utilizar negativamente nuestra energía intentado paralizar estas situaciones y lo único que logramos es afianzarlas más.
Aquello que no nos gusta, que nos duele, que nos hace enfadar, debemos erradicarlo de nuestra mente. No es fácil, pero si cada vez que algo malo llega lo direccionamos haciendo algo positivo, estoy segura que las cosas cambiarán.

A pesar de todo no he perdido la FE en el ser humano, sólo falta que cambiemos la forma de pensar, es una labor individual, tenemos que ser conscientes de que deseamos cambiar para bien, los cambios no son fáciles, pero entre todos podemos conseguirlo.